martes, 12 de marzo de 2019

El visitante extranjero, de Julio Rojas



Jack estuvo aquí


Valoración: 5/5.

Sin duda uno de los personajes que más fascinan a los amantes de la novela policíaca es el de Jack el destripador. A estas alturas este asesino en serie del Londres victoriano es todo un mito, y hasta me atrevería a decir que a él le debemos muchos de los avances en investigaciones criminales que se dieron después de que pusiera en jaque a todo un país. Cinco muertes a sus espaldas (que se sepa), un desafío lanzado a la policía y la ausencia de detenidos han ayudado a envolver a este psicópata en un halo de misterio que, aún hoy, sigue haciendo que corran ríos de tinta.
Sobre su identidad se han pronunciado numerosos expertos que han analizado sus crímenes de forma minuciosa, pero también ha sido fuente de inspiración para novelas y películas, convertido ya casi en un personaje de culto que, a pesar del horror de sus actos, fascina a los más morbosos.
Por eso cuando tuve la oportunidad de leer El visitante extranjero, de Julio Rojas (editado en España por Grijalbo, aunque yo he tenido acceso a la versión chilena de Suma de Letras) no la desaproveché. Trasladar al ¿bueno? de Jack al puerto chileno de Valparaíso para que dé rienda suelta a su insana afición, a miles de kilómetros del lugar donde ha sembrado el terror, sonaba muy prometedor, tanto como para caer en la tentación. Y puedo decir que acompañar al doctor Nolasco Black en su desesperada investigación para dar con el célebre Jack The Ripper es una grata experiencia, no sólo por la calidad de la historia que concibe Julio Rojas y su capacidad descriptiva, sino por la forma en la que poco a poco te introduce en el misterio.
En esta historia encontraremos lo ingredientes típicos de esa época, de 1880 en adelante: avances científicos, una medicina forense que empieza a surgir, un cambio en la forma de llevar las investigaciones policiales (aunque prevalecen, por desgracia, los viejos métodos) y, cómo no, esas incursiones espiritistas de una sociedad que quiere conocerlo todo. Esta tela de araña sirve para atrapar a Nolasco en una lucha a contrarreloj que le hará olvidarse del duelo por su mujer y le mostrará la cara más oscura del crimen.
He de decir que recrear a Jack el Destripador en un nuevo escenario y dotarlo tanto de identidad como de motivación puede parecer algo osado, sobre todo si lo consideramos un mito que aún genera muchas dudas. Pero en El visitante extranjero Julio Rojas configura un personaje a medida para la sociedad y los avances que está viviendo. Unos avances en los que, por cierto, no tiene cabida la mujer, a quien se considera un ser inferior (y de ahí que Jack se afane en convertirla en su presa). Sin embargo, la trama busca demostrar todo lo contrario, y es grato ver cómo reivindica el papel de las mujeres y lo ensalza, con un tirón de orejas al comportamiento masculino.
Otra de las cuestiones del libro que resulta interesante es el estilo de la narración, en primera persona pero con varias voces, lo que se consigue a través de la fórmula del 'cuaderno de bitácora' de Nolasco y los diarios e informes del resto de protagonistas. Y hay que destacar que la ambientación histórica está muy bien trabajada, así como el aspecto científico que rodea a la historia.
Leer El visitante extranjero, de Julio Rojas, es adentrarse en un mundo donde el horror y la ciencia van de la mano con el objetivo de atrapar al lector e impedirle que abandone el libro. Y lo logra con creces.
Y tú, ¿te animas a descubrir esta historia?